Cuando ya no son deseados


Entre teorías sin justificar, a veces se encuentran los legados de vida de cada persona. Entre los deseos también se encuentran las herencias de un pasado. En el deseo se encuentra la fe más ciega nunca habida, sin importar lo que sea y lo que implique, para quien lo sueña es posible.  El deseo obsesiona, no espera, se vuelve desesperante, es la llama de una vela, encandila e incluso ilumina caminos, intensa y deslumbrante se va haciendo pequeña hasta apagarse, pero es una falacia creer que se extingue algo en este universo. Vas soltando la esperanza, pero el deseo no deja de existir, solo queda abandonado en el olvido. En ellos no hay ley de conjugación que se cumpla, el deseo no deja de existir sin quién lo sueñe. En un pasado fue tal la intensidad con la que lo quisiste que lo soñaste, es entonces que la fe siempre llega a puerto, es entonces que en la vida las situaciones parecen darse tarde, e incluso se cree que todo se cumple cuando ya no se busca. Es la herencia del pasado.

2 comentarios:

Micaa Ravich dijo...

Wow, concuerdo con vos, muchas veces un deseo se me cumple cuando ya no es un deseo. Los deseos no desaparecen*
Muy lindo Lu ♥.

Pamela dijo...

Yo a mis sueños no los veo facil, por eso son "sueños". Y si los quiero mas que a nada .
Gracias por tu consejo Luciana♥